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19 de enero de 2013 • 03:06 PM

Falcons y 49ers, mismo objetivo, sendas distintas

El quarterback de los 49ers de San Francisco, Colin Kaepernick (7), trota antes del entrenamiento en las instalaciones del equipo en Santa Clara, California, el viernes 18 de enero de 2013. Los 49ers disputarán el domingo de locales a los Falcons de Atlanta el título de la Conferencia Nacional y el pase al Superbowl.
Foto: Jeff Chiu / AP

Los Falcons de Atlanta saben perfectamente que la afición local delira porque la ciudad conquiste su primer título del Super Bowl.

El linebacker del equipo, Mike Peterson, ha palpado esta situación doquiera que se pare en Atlanta.

"La ciudad está hambrienta (de un título del Super Bowl), afirmó. "Uno siente (esa emoción) en las tiendas. Exclaman '¡Vamos, Falcons!'. Muchos llevan los colores rojo y negro. La ciudad se ha pintado de rojo y negro", agregó.

Los Falcons y los 49ers de San Francisco se enfrentarán el domingo por el campeonato de la Conferencia Nacional y el ganador disputará el Super Bowl. Atlanta alcanzó apenas por tercera ocasión la final de la Conferencia Nacional, en tanto que los antecedentes históricos asoman perspectivas distintas para ambos conjuntos.

Los 49ers tienen la oportunidad de escribir una nueva página gloriosa y sumarse a sus predecesores magníficos que conquistaron cinco Super Bowls en las décadas de 1980 y 1990 bajo la batuta de gigantes como Joe Montana, Jerry Rice y Steve Young.

¿Y los Falcons? Atlanta jamás ha conquistado el Super Bowl. Sólo ha disputado ese encuentro una vez en 1999, cuando el equipo carismático conocido como los "Dirty Birds" sorprendentemente alcanzó la final pero la perdió en el último partido de John Elway con Denver.

"Los 49ers intentan recuperar la grandeza", dijo el safety de los Falcons, Thomas DeCoud. "Nosotros intentamos estrenarnos en la cima (del Super Bowl)", agregó.

Aunque los Falcons son cabeza de serie en la Conferencia Nacional y juegan de locales, están abajo tres puntos en las apuestas frente a los 49ers, que se vieron imparables en la derrota que infligieron la semana pasada a los Packers de Green Bay en la ronda divisional. Los Falcons tienen foja de 14-3 y los 49ers de 12-4-1.

El jugador más dinámico de los 49ers fue un quarterback que comenzó la campaña como sustituto. Colin Kaepernick se volvió titular debido a la lesión de Alex Smith. Después el entrenador Jim Harbaugh tomó la decisión audaz de mantenerlo en el puesto aun cuando Smith ya había sanado.

Esta vez de nada sirvió que el ahora ex titular hubiera conducido a San Francisco a la conquista del título de la Nacional hace un año y que se ubicara entre los principales pasadores de la liga en esta campaña.

Harbaugh quedó como el gran genio cuando Kaepernick hizo y deshizo en el partido en el que los 49ers derrotaron 45-31 a los Packers en una de las grandes actuaciones que haya tenido un quarterback en la historia de los playoffs.

No fue tanto que haya completado pases para 263 yardas y dos anotaciones; lo sobresaliente fue el daño que hizo individualmente a sus rivales con el balón.

Kaepernick logró dos touchdowns —incluido uno con una carrera de 56 yardas en la que se pareció más al velocista Michael Johnson que a un jugador de fútbol americano— y terminó con un acumulado de 181 yardas por tierra, marca de un quarterback en una postemporada.

El mariscal de campo también celebró con mucha gracia sus anotaciones: flexionó su brazo derecho y besó su bíceps. Este festejo se convirtió rápidamente en una sensación en las redes sociales.

"(Colin Kaepernick) es súper veloz, atlético y tiene capacidad para lanzar un pase", dijo el running back de los 49ers, LaMichael James. "Una vez que despega, Kaepernick supera en velocidad a muchos running backs y linebackers. Es un deportista increíble", agregó.

Aunque los jugadores de San Francisco conocen el antecedente de orgullo de su equipo, la mayoría se ha forjado en la adversidad.

Los 49ers pasaron ocho campañas consecutivas sin acumular más victorias que derrotas o clasificar a la postemporada, pero revirtieron esta situación casi de inmediato con la llegada de Harbaugh en 2011 procedente de la vecina universidad de Stanford.

El equipo terminó con foja de 13-3, ganó el título de la División Oeste de la Nacional y avanzó al campeonato de la conferencia, pero la pérdida de la pelota en la devolución de una patada de despeje resultó en una devastadora derrota por 20-17 ante los Giants de Nueva York.

San Francisco no desea que se le escape esta nueva oportunidad.

"Esta oportunidad es excepcional", dijo el linebacker Patrick Willis.

"No se presentan seguido, aun cuando estuvimos aquí la campaña anterior. Las (ocho) temporadas previas nos quedamos en casa sin alcanzar los playoffs. Tener de nuevo esta oportunidad en esta etapa para alcanzar esta instancia es un aspecto que no podemos considerar por sentada. Sabemos que posibilidades como ésta son escasas y hay que aprovechar la oportunidad", afirmó.

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Paul Newberry está en Twitter como www.twitter.com/pnewberry1963

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