
Así como París tiene su torre Eiffel y New York tiene su Empire State, de la misma manera que Buenos Aires tiene su Obelisco y Río tiene su Cristo Redentor en el cerro del Corcovado. Hay una mole de cemento con alma propia que sobresale entre el jazz, el vudú y el French Quarter con su Bourbon Street; una obra maestra de ingeniería que se mezcla con los viejos edificios del centro de la ciudad, los recuerdos tristes del huracán Katrina y la algarabía contagiosa del Mardi Gras.
Es fácil distinguirlo entre los edificios que mantienen la huella indeleble de españoles y franceses en la zona histórica, es imposible no verlo, está justo al lado de la autopista principal que da la entrada a la ciudad, muy cerca de la zona vieja de bodegas y turismo.
Allí se mantiene incólume, el Superdome de New Orleans. Símbolo de la fortaleza de la ciudad más festiva de los Estados Unidos.
El Superdome es un monstruo de 207 metros de diámetro por 77 de alto, construido sobre el viejo cementerio de la calle Girod, tuvo un costo de 134 millones de dólares y se abrió al público el 3 de agosto de 1975.
David Dixon, uno de los hijos ilustres de la ciudad, convenció al entonces gobernador del estado de Louisiana, John McKeithen para edificar el domo; Dixon, además de ser el padre del Superdome, es también el fundador de los Saints, la franquicia de la NFL de New Orleans.
Aparte de ser un inmueble adelantado a su época, de recibir conciertos de grandes artistas y de albergar las tristezas y derrotas de los Saints durante décadas, el Superdome no había alcanzado la connotación mítica que llegaría en agosto del 2005.
El huracán Katrina, el más destructivo de la historia de los Estados Unidos, generó pérdidas materiales por 108 millardos de dólares, Katrina le quitó la vida a 1.833 personas confirmadas y arrasó en una noche con los sueños de una ciudad que curiosamente vive por debajo del nivel del mar, a expensas de las aguas furiosas del Golfo de México, y además está rodeada por el majestuoso río Mississippi y el gran lago Pontchartrain.
Muy pronto, en sólo meses, el Superdome se convirtió en el símbolo de la tragedia y resurgimiento.
Fue el escenario que mayor cantidad de damnificados albergó después de la gran inundación, su techo agrietado y los rayos de luz penetrando al interior, amenazando su estabilidad y la de los miles de seres humanos que vivían la pesadilla de sus vidas, recorrió rápidamente el mundo entero y el domo pasó de ser la casa de los Saints a convertirse en la roca sólida que soportó la tempestad y le permitió a sus ciudadanos levantarse para seguir caminando.
Parece mentira que hace apenas siete años, esta ciudad por la que hoy camino y vibra pletórica en cada esquina del Warehouse District, del riverwalk, del downtown, estaba ahogada bajo las aguas de la catástrofe.
Se dijeron muchas cosas durante los meses en los que el Superdome albergó a los ciudadanos sin fortuna, hubo acusaciones de robo, violación e incluso la muerte de una menor de edad, sin embargo al día de hoy, ninguna de esas acusaciones ha sido comprobada y pasaron a hacer parte del libro de leyendas urbanas de una ciudad muy parecida a una de las que describe García Márquez en su realismo mágico.
Los ciudadanos de New Orleans se lanzaron en una cruzada por salvar su franquicia de la NFL y el Superdome, ambos estuvieron a un paso de desaparecer después de la tragedia.
Muchos pensaron que los Saints estarían mejor en una nueva ciudad y algunos ingenieros de prestigio recomendaron demoler el inmueble, sin embargo Tom Benson, otro de los hijos amados de New Orleans, se puso al frente de la cruzada para salvar al equipo de su propiedad y al domo que ya era todo un símbolo de la reconstrucción.
Benson ya había salvado a los Saints cuando los compró en su peor momento en 1985 y apeló a todo su poder y sus amigos para que su equipo se quedara no sólo en New Orleans, sino en su estadio.
Fue un plan maestro que llegó a su momento cumbre el 25 de septiembre del 2006, apenas un año después de la tragedia. Esa noche de lunes, los Saints regresaron a su remodelada casa - después de 193 millones de dólares que se utilizaron para regresarlo a la vida - y vencieron de forma aplastante a su rival divisional más enconado, los Atlanta Falcons.
Aquella noche estuvieron U2, Spike Lee, el ex presidente George Bush y 76.468 almas que representaban a los 1.800 muertos y sus familias, y a todos esos hombres y mujeres que nadaron sobre las aguas mortales de Katrina.
Ese partido sobre esa cancha de césped artificial selló la reconstrucción de New Orleans, fue la firma del regreso de la ciudad a la normalidad, una vez más estaban en el camino correcto hacia la normalización de la cotidianidad.
Faltaba mucho por hacer, estaba claro, una obra de ingeniería y un partido de fútbol no solucionaban todo el dolor, la pobreza, la descomposición social y la ausencia de oportunidades que había dejado Katrina a su paso.
Pero el hecho de haber visto un año atrás a miles de personas en una escena que se asemejaba más a un campo de refugiados de guerra en África que a una ciudad tradicional estadounidense y poder ver que la sonrisa había regresado, fue un golpe de opinión definitivo hacia la recomposición.
Después de aquel partido quedó para siempre grabado en la memoria colectiva de los Estados Unidos y del mundo, que el Superdome se mantuvo fuerte, erguido y valiente, soportando el dolor sin derrumbarse, y pudo exteriorizar la alegría después de aquella tragedia.
Hoy New Orleans, al lado de Miami, es la ciudad que más veces ha recibido el Super Bowl, siete en total, y una vez más el Superdome es el epicentro del florecimiento de una ciudad que se niega con altanería a cederle su alma al agua.
- El Mercedes-Benz Superdome, ubicado en Nueva Orleans, Lusiana, ha sido parte de la historia de la NFL, pues ha sido el escenario deportivo que más finales de la liga ha recibido, siete en total, incluyendo el Super Bowl XLVII. Foto: Getty Images
- Antes del Super Bowl de este año, la última final que recibió la casa de los Saints fue el XXXVI, precisamente el 3 de febrero 2002. En esa ocasión, los Patriots de Nueva Inglaterra vencieron 20-17 a los Rams de San Luis. Foto: Getty Images
- Sin embargo, también fue uno de los símbolos del paso del Huracán Katrina por la ciudad, pues no sólo se vio seriamente afectado por su paso, sino que fue el lugar donde miles de personas se refugiaron después del paso de la tormenta. Foto: AP
- Todo comenzó el 29 de agosto de 2005, cuando Katrina tocó tierra en Luisiana, lo que provocó 53 diferentes brechas en los diques de Nueva Orleans, inundando el 80% de la ciudad. Foto: AP
- La primera evacuación obligatoria fue declarada por el entonces alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, el 28 de agosto a las 10 de la mañana, cuando la tormenta fue calificada como un huracán de categoría 5. Foto: AP
-
Específicamente, el Super Dome albergó aproximadamente a 26 000 personas, a quienes proveyeron con comida y agua durante varios días desde que el huracán tocó tierra.
Foto: Getty Images - Por eso, se convirtió en uno de los símbolos de la tragedia, al igual que de la fortaleza de Nueva Orleans pues, pese a los serios daños que sufrió, se convirtió en uno de los principales refugios de los habitantes de la ciudad que no pudieron desplazarse a otros lugares del país. Foto: Getty Images
- Por otro lado, el edificio sufrió graves daños como consecuencia de la tormenta, y fue cerrado durante muchos meses después. Foto: Getty Images
- Durante la tormenta, una gran parte de la cobertura exterior se desprendió por los fuertes vientos. También hubo peligro de desprendimiento de dos secciones del techo y la capa impermeable de la cúpula fue prácticamente arrancada. Foto: Getty Images
- Las imágenes de los daños, en la que la parte de abajo de concreto fue expuesto, rápidamente se convirtieron en una imagen icónica del huracán. Unos días más tarde, la cúpula fue cerrada hasta septiembre 25 de 2006. Foto: AP
- Después de la tragedia, pese a no jugar en su estadio, los Saints hicieron un homenaje a las víctimas en el juego ante los Raiders de Oakland en el McAfee Coliseum, en Oakland, California, el 1° de septiembre de 2005. El equipo jugó sus partidos de local en Baton Rouge, la capital de Luisiana, y en San Antonio, Texas. Foto: Getty Images
- Como parte de las medidas para abastecer de alimentos y comida a las víctimas refugiadas en el Superdome, el 2 de septiembre llegó un convoy militar de vehículos anfibios, con suministros para atender las necesidades de decenas de miles de víctimas. Foto: Getty Images
- Además, los sobrevivientes que estaban refugiados en el estadio fueron testigos de los estragos, la zozobra y el dolor de la tragedia, que no sólo destruyó su ciudad, sino que dejó cientos de víctimas. Foto: Getty Images
- La Guardia Costera de EE.UU. también cumplió una misión fundamental, al apoyar las misiones de rescate de los sobrevivientes y las víctimas de la tragedia. Foto: Getty Images
- Igualmente, miles de soldados llegaron a Nueva Orleans para ayudar con la seguridad y la entrega de los suministros para los sobrevivientes de Katrina. Foto: Getty Images
-
La situación de los sobrevivientes fue desoladora, puesto que tras la tragedia sólo les quedaba esperar a ser evacuados y sobrevivir con aquello que las autoridades le proveía.
Foto: Getty Images - Sin embargo, muchos no pudieron refugiarse dentro del Superdome, y vivieron una situación angustiante y desesperada. Foto: Getty Images
- Después de cinco días de sobrevivir el huracán Katrina, los residentes de Nueva Orleans fueron finalmente evacuados del Superdome por las autoridades. Foto: Getty Images
- Además, varios pequeños sobrevivientes tuvieron la oportunidad de sonreír de nuevo, puesto que pudieron ir a cenar y a ver un juego de los Saints ante los Giants de Nueva York, el 19 de septiembre de 2005 en Nueva Jersey. Foto: Getty Images
- Los Saints jugaban en ese estado su primer partido como locales de la temporada, cuya recaudación se destinó al fondo de ayuda del huracán Katrina. Foto: Getty Images
- El equipo se convirtió en uno de los símbolos de esperanza de la ciudad, pues sus fanáticos no dejaron apoyarlo, jugaran donde jugaran. Foto: Getty Images
- Además, el encuentro fue la excusa perfecta para que los habitantes de Nueva Orleans se desahogaran después del huracán. Foto: Getty Images
- Infortunadamente, el espíritu de los Saints parecía estar disminuido, pues perdieron 27-10 ante los Giants. Foto: Getty Images
- Las reparaciones y remodelación del Superdome después de Katrina iniciaron a principios de 2006, y tuvieron un costo de $185 millones de dólares. Foto: Getty Images
- En total, el Superdome estuvo cerrado casi 13 meses, del 6 de septiembre de 2005 al 25 de septiembre de 2006, para el inicio de la temporada de la NFL de ese año. Foto: Getty Images
- Para la remodelación, los Saints contaron con el apoyo de la Agencia Federal de Mantenimiento en Emergencias, el gobierno del estado y la NFL. Foto: Getty Images
- Como parte del remozamiento que comenzó después del Katrina, el domo fue levantado de nuevo, se construyeron más palcos de lujo, una nueva zona de prensa y nuevos vestidores. Foto: Getty Images
- Pero la tragedia no sólo afectó a los Saints, sino que los equipos de las escuelas secundarias de Nueva Orleans también se vieron bastante perjudicados. Foto: Getty Images
- Un ejemplo es el equipo de fútbol americano de South Plaquemines High School, apodados The Hurricanes (los huracanes), formado después del Katrina, por la unión de tres escuelas que fueron destruidas por el huracán. Foto: Getty Images
- En esa época, casi todos los miembros de los Huracanes vivían en una casa rodante de FEMA. Además, el equipo no tenía vestuario y viajaba en bus cerca de 30 millas para llegar a su campo de entrenamiento. Foto: Getty Images
- Pero después del cierre y las remodelaciones, un fortalecido y remodelado Superdome volvió a abrir sus puertas el 25 de septiembre de 2006. Foto: Getty Images
- Uno de los motivos de mayor orgullo para los Saints, sus fanáticos y para todos los habitantes de Nueva Orleans era la exhibición del renovado techo del estadio. Foto: Getty Images
- Además, el evento generó mucha expectativa entre los habitantes de Nueva Orleans aficionados al fútbol americano, quienes asistieron masivamente al Superdome. Foto: Getty Images
- El evento de reapertura del Superdome fue una fiesta de fútbol y música que presenciaron 70,003 asistentes, que Goo Goo Dolls inauguró con un concierto al aire libre. Foto: Getty Images
- Además, se realizó un concierto antes del juego entre los Saints y los Falcons de Atlanta, en el que Green Day fue uno de los protagonistas. Foto: Getty Images
- La banda irlandesa U2 también se robó el show, y se juntaron con Green Day para hacer una versión de "The Saints Are Coming", original del grupo escocés Skids. Foto: Getty Images
- Otro de los aspectos más destacados del evento fue la impresionante asistencia de fanáticos, quienes mostraron toda la alegría y el orgullo por el regreso de los Saints al Superdome. Foto: Getty Images
- Además, el juego de reapertura contó con la asistencia y el apoyo de numerosas celebridades, como el director de cine Spike Lee. Foto: Getty Images
- Pero las verdaderas estrellas de la reapertura fueron los jugadores de los Saints, quienes lograron una histórica victoria 23-3 sobre los Falcons, además de que sería el inicio para regresar esa temporada a los playoffs. Foto: Getty Images
- Este resultado llenaría de orgullo al dueño del equipo, Tom Benson, quien es originario de Nueva Orleans. Foto: Getty Images
- Y ese sería el inicio de una época más exitosa para los Saints, quienes en 2009 lograrían un récord de 13-3, manteniéndose invictos por 13 semanas, lo que les valió ser el mejor equipo de la NFC y, a la postre, los llevaría a ganar el primer Super Bowl de su historia. Foto: Getty Images
- En síntesis, la reapertura del Superdome fue una fiesta que celebró, no sólo el regreso de los Saints a su estadio, sino la esperanza que llenaba a Nueva Orleans en ese momento. Foto: Getty Images
- Dos años después de Katrina, la ciudad seguía teniendo secuelas de la tormenta, como problemas de luz, agua y gas, pero nunca perdieron la fe. Foto: Getty Images
- Además, motivó a muchas personas a participar en las obras de reconstrucción de la ciudad, incluidos los atletas de la AFL (Arena Football League), como Ernest Allen. Foto: Getty Images
- La NBA también mostró su lado solidario después de la tragedia, pues NBA Cares organizó una jornada de reconstrucción de la ciudad el 15 de febrero de 2008, en el fin de semana del All-Star de ese año. En este evento participó LeBron James, quien en ese momento jugaba con los Cavaliers de Cleveland. Foto: Getty Images
- Jason Kidd y Steve Nash fueron otras de las estrellas de la NBA que participaron en la jornada de reconstrucción, organizada por NBA Cares. Foto: Getty Images
- Por otro lado, después de la renovación tras el Katrina, el Superdome se convirtió en una de las armas secretas del éxito de los Saints. Foto: Getty Images
- Esto se debe a que la nueva estructura se convirtió en un infierno para los equipos rivales por un motivo: el ruido. Foto: Getty Images
- Y es que el ambiente del Superdome ha cambiado por completo desde Katrina. Actualmente, es uno de los mayores orgullos de Nueva Orleans, porque el público genera un ambiente único. Foto: Getty Images
- Además, según muchos, se trata del estadio más ruidoso de la NFL, un arma para los Saints, puesto que sus altos decibeles causan no sólo fastidio al rival, sino el que éstos no escuchen las señales dentro del campo. Foto: Getty Images
- Por otra parte, el escenario convirtió a las diferentes disciplinas deportivas que alberga en motores de la recuperación de la ciudad. Foto: Getty Images
- Un ejemplo de ello es el la final del 2012 Allstate BCS National Championship, entre Louisiana State University Tigers y el Alabama Crimson Tide. Foto: Getty Images
- El encuentro terminó con una impresionante blanqueada 21-0 de Alabama sobre Louisiana State University. Foto: Getty Images
- Otro evento de este tipo que recibió fue el Final Four de baloncesto de 2012, entre Kentucky Wildcats y Kansas Jayhawks. Foto: Getty Images
- El partido terminó con una victoria 67-59 de Kentucky sobre Kansas. Foto: Getty Images
- En la actualidad, la tragedia es sólo un triste recuerdo, y Nueva Orleans y el Superdome demuestran, cada vez con más fuerza, que sigue viva y que puede ser la sede de grandes eventos, como el Super Bowl XLVII. Foto: Getty Images
- Además, el entusiasmo de los aficionados que asisten al Superdome a ver los Saints es cada vez mayor, quienes ven a Sean Payton como el gran símbolo de la recuperación y el crecimiento del equipo. Foto: Getty Images
- Igualmente, las hermosas cheerleaders de los Saints no sólo se destacan entre las más bellas de la NFL, sino que son parte vital del sistema de apoyo del equipo. Foto: Getty Images
- El Superdome, cuyo nombre completo es Mercedes-Benz Superdome desde el 2011, cuando la popular casa automotriz compró los derechos del nombre del estadio. Foto: Getty Images
- Esta impresionante mole de cemento se destaca por su modernidad y belleza en una ciudad como Nueva Orleans, que se destaca por su influencia española y francesa en la zona histórica. Foto: Getty Images
- Como dato curioso, también forma parte de un particular tour, el Tour Katrina, que recorre los sitios que más daños sufrieron por el paso del huracán, como la zona del lago Pontchartrain y el río Mississippi. Foto: Getty Images
- Y hoy se convierte de nuevo en el escenario de un Super Bowl, el primero desde Katrina, y convertirá a Nueva Orleans en la ciudad que más finales de la NFL ha recibido, 7 en total, demostrando que el Superdome es el epicentro del florecimiento de una ciudad que se niega con altanería a cederle su alma al agua. Foto: Getty Images
