NFL

publicidad
26 de enero de 2013 • 07:18 PM

Ambos Harbaugh tomaron duras decisiones

 

John Harbaugh habló tranquilo y sin señales de pánico el 9 de diciembre, apenas unos minutos después de que sus Ravens de Baltimore perdieran su segundo partido consecutivo —la primera racha perdedora desde principios de la temporada de 2009.

Cuando se le pidió que evaluara el trabajo de su quarterback Joe Flacco en ese tiempo extra ante Washington, Harbaugh vio hacia delante y dijo: "No hay calificación que dar en este momento".

Sus palabras y su conducta no traicionaron lo que sabía que estaba por venir. Horas después, Harbaugh habló con el gerente general de los Ravens, Ozzie Newsome, para despedir al coordinador ofensivo Cam Cameron, un amigo que ocupaba ese puesto desde 2008.

"Dijo, 'creo que tengo que tomar una decisión''', recordó Newsome el viernes, descartando cualquier indicio de que el dueño del equipo Steve Bisciotti haya presionado a Harbaugh para deshacerse de Cameron. Al día siguiente de esa derrota, según Newsome, "cuando entró a mi oficina y me dijo que iba a tomar esa decisión, estaba en paz consigo mismo".

Harbaugh sacó a Cameron de su equipo de trabajo y promovió al entrenador de quarterbacks Jim Caldwell, que ya ha sido un entrenador en jefe de la NFL, aunque nunca un coordinador ofensivo.

Esta no es exactamente la manera tradicional en que un equipo que aspira a los playoffs entra a la semana 15 de la temporada.

Sin embargo, no se compara con lo que hizo su hermano menor, Jim Harbaugh, entrenador en jefe de los 49ers de San Francisco, durante la segunda mitad de la temporada de su equipo.

Hizo un cambio de jugador en la posición más importante en un campo de fútbol americano, y sentó a un veterano quarterback, Alex Smith —que se había ido con 18 de 19 completos en la semana 8 y era tercero en la liga con un índice de 104.1 como pasador luego de lo que fue su último partido como titular— y metió a la cancha a Colin Kaepernick, un novato en su segundo año, sin experiencia.

"Para eso se necesitan muchas agallas, a la mitad de la temporada, para hacer algo así", dijo Eddie DeBartolo Jr., ex propietario de los 49ers cuando ganaron cinco Super Bowls en la década de 1980 y 1990.

Sí, los hermanos Harbaugh saben cómo hacer el movimiento perfecto en el momento adecuado, sin importar cuánto riesgo implique o qué tan poco ortodoxo parezca. Los entrenadores de 49ers y Ravens, hicieron cambios significativos a mediados de la temporada en sus ofensivas, las cuales habían alcanzado el partido de campeonato de la conferencia un año antes.

La recompensa para ambos: un lugar en el Super Bowl de la semana entrante en Nueva Orleáns.

"Ellos son muy similares. Ambos saben exactamente qué quieren de su organización. Saben lo que están buscando. Y si ellos ven algo que consideren que puede tener un efecto positivo, no tendrán temor de hacerlo. Eso, para mí, es la señal de un buen entrenador en jefe", dijo Joe Theismann, quien fuera quarterback de los Redskins de Washington que ganaron el título en el Super Bowl de 1983. "Si uno está en verdad a cargo, algunas veces no puede quedarse con lo que dictan las reglas".

___

Los periodistas de la AP Janie McCauley en Santa Clara, California, y David Ginsburg en Owings Mills, y Barry Wilner en Nueva York, contribuyeron con este despacho.

AP AP - The Associated Press. Todos los derechos reservados.

Este material no puede ser copiado, transmitido, reformado o redistribuido.