Peyton Manning, con un pie fuera de los Potros. Foto: AP.
El calendario marca esa fecha como el 8 de marzo, pero en la NFL bien podría conocerse como el Día Manning. Es decir, el día en que Jim Irsay y el mismo Manning decidan si se queda en los Potros a cambio de 28 millones de dólares o comienza a buscar casa en otra ciudad.
No es una decisión sencilla, las opciones son muchas y hay demasiado en juego tanto para los Potros, como para Manning, como para el posible equipo que se haga de sus servicios.
Lo primero que hay que tomar en cuenta para una decisión de este tipo, no es el nivel de Manning, ya que ese es indiscutible, sino su salud, que a la fecha sigue siendo un enigma.
Si el más reciente reporte de que no fueron dos, sino tres cirugías y que requiere una cuarta, es correcto, es suficiente para encender los focos rojos y una señal inequívoca de que el próximo quarterback titular en Indy será Andrew Luck.
Pero si Manning demuestra que está saludable, es ahí donde se pone entretenida la cosa. (No más entretenida que un juego actual de la NFL, pero a falta de seis meses para el inicio de campaña, es lo único que podemos aspirar).
Aquí los distintos escenarios, sin un orden en particular.
Potros:
Supongamos que Manning está sano, que acepta un recorte y si no son 28 millones, pues una cifra con menor dinero garantizado y un chorro de incentivos al alcance. Esa es una de las opciones más reales. Manning se queda con Indy, le enseña el teje y maneje de la liga, y de la ofensiva, al joven Luck al mismo tiempo que facilita la reestructuración del plantel. Tal vez carezca de drama, pero luego de todo el circo que se ha montado alrededor de esta situación, lo último que se necesita es más drama. Pese a que es una opción viable, yo no pondría dinero, vamos, ni siquiera un refresco y unas papas a que esto es lo que suceda.
Miami:
Más que una opción, yo CREO que esto es más un sueño guajiro, pero ¿quién soy yo para quitarle la esperanza a una afición tan numerosa? Así que supongamos que esta es una opción viable, Manning tiene que trabajar con un nuevo coach, que viene a implementar una nueva ofensiva, por lo que no sólo es el QB quien debe aprender el nuevo libro de jugadas sino que todo el equipo debe entrar en sintonía y rápido. No me suena a mi como una situación ideal. Además, aún cuando el nivel de los Delfines mejore, la división no es de lo más accesible en la NFL, además de tener que verle la cara a su némesis, Brady, dos veces al año. No tiene grandes armas para armar un juego vertical y me imagino que Manning, en el ocaso de su carrera, quiere una última oportunidad de jugar profundo en playoffs y los Fins no están listos para eso todavía.
Washington:
Los Skins tienen varias cosas que no tienen los demás equipos en la búsqueda de Peyton: Necesidad imperiosa de un quarterback, dinero en la nómina, un coach que sabe lo que es trabajar con un quarterback súper estrella, un sistema ofensivo establecido y un dueño completamente loco capaz de aventarle los millones de dólares en efectivo y, si así lo quiere Manning, en billetes de a un dólar. Pero volvemos a lo mismo, si lo que quiere Manning es ganar ahorita, Washington no es el destino indicado. Además, hay un factor ahí, que en lo personal me hace mucho ruido. Sabiendo del respeto que se tiene con su hermano, no estoy seguro de que Peyton estaría dispuesto a jugar en la misma división que Eli. Tal vez sea una tontería y no es nada que unos cuantos ceros de más en el cheque no cambien, pero creo que con los Skins no lo veremos.
NY Jets:
En el papel, esta es una opción que atraería a cualquiera. Pero Peyton Manning no es un cualquiera. A lo largo de su brillante trayectoria, Manning se ha caracterizado por su personalidad introvertida, su dinámica de sólo hablar lo necesario y de demostrar con hechos más que con palabras. Sí, han habido algunas ocasiones donde su espíritu competitivo le saca lo mejor de si, pero son las menos. Es por eso que yo, en lo personal, no veo a un tipo de las características de Manning jugando para un tipo como Rex Ryan. Además, ¿qué necesidad tiene Manning de llegar a enmendar un vestidor que está evidentemente roto? No creo que Manning tenga esa necesidad, y mucho menos de lidiar con su fantoche coach, su receptor diva o a una prensa que no lo dejará ni respirar, mucho menos ir al baño, salir a cenar o emitir comparación, tras comparación, tras comparación con el otro quarterback de la ciudad, quien tiene más campeonatos que él y con quien comparte los mismos genes.
Arizona:
Aquí está mi dinero. Aún cuando Arizona el año pasado cambió las perlas de la virgen por un tipo como Kevin Kolb, los Cardenales tienen mucho campo para deshacerse del pasador que evidentemente no dio los resultados deseados. Arizona, pese a que su récord indique lo contrario, cuenta con una sólida base de talento, especialmente en las posiciones explosivas. Tener la oportunidad de jugar con uno de los tres mejores receptores de la NFL no es precisamente algo negativo, ¿verdad? El coach, Ken Whisenhunt es reconocido como uno de los mejores a la hora de armar un sistema ofensivo, y ya todos vimos lo que un quarterback de calibre puede hacer con esta franquicia (mayores referencias con Warner, Kurt). La división es accesible, la ciudad es tranquila, las zonas residenciales son de primer nivel, el estadio es una obra de arte y Manning no tendría que salir del domo.
Claro que también podría optar por colgar el casco y las hombreras y explotar su carisma vendiendo productos en comerciales o como doble de Forrest Gump en caso de que se decida filmar la secuela.
Ustedes, ¿dónde ven a Peyton el año entrante?