Por: León Felipe Girón.
Sí. Yo sé que muchos de ustedes no podían dormir, daban vuelta tras vuelta en la cama preguntándose: “¿dónde está el blog de León?” Buenas noticias, se acabó el insomnio, he vuelto.
¿Dónde estaba? Pues fácil, de paro laboral.
¿Por qué? Pues fácil, por el paro laboral.
Entiendo que muchos de ustedes estaban ávidos, ansiosos y casi al borde de la locura por conocer mi opinión sobre la situación laboral de la NFL, y ante mis miles de fans, me disculpo. Pero no hay mucho que opinar de un pleito entre millonarios y billonarios.
De ahí mi ausencia durante estos casi cinco meses.
El punto es que ya terminó ese pleito de pellizcos y sacadas de lengua. Lo más importante de todo, es que llegó a su fin sin daños colaterales, excepto por la mega urbe de Canton, Ohio, que perdió el único motivo por la que muchos la ubicábamos en el mapa, el juego del Salón de la Fama.
Los aficionados no perdieron nada, sólo un poco de bilis por las noticias que emanaban de las cortes y despachos. Y si alguno de ustedes dice que extrañaba las noticias de los Mini Camps, las OTAS y anexas, miente y todos lo sabemos.
Hoy, la liga más poderosa del mundo, está de regreso. Con algunas modificaciones, con una agencia libre express (más de eso, la próxima semana), y una pretemporada que amenaza la velocidad de la luz. Pero les apuesto que no hay una persona, UNA, que se vaya a quejar el jueves 8 de septiembre, cuando este deporte (que se juega con la cabeza y no con los sucios y apestosos pies) que tanto queremos, está de vuelta.
Bienvenida de regreso, NFL. Por favor, no lo vuelvas a hacer.
