Por: León Felipe Girón
Rex Ryan puede decir lo que quiera. Puede decir que la misión de los Jets sigue intacta. Que fue solo un juego o que su marca sigue siendo de 9-3.
El marcador del lunes es más simple y conciso: 45-3.
Tal vez la pizarra del lunes en la navaja no sea un fiel reflejo de la realidad. Pero tampoco está muy lejos.
Los Jets construyeron esa marca con ocho triunfos ante equipos que a la fecha no tienen registro ganador y con una sola victoria -ante los Pats en la semana dos- contra un equipo ganador. Batallando con Cleveland, Leones y Texanos al punto de que la fortuna jugó un papel fundamental.
Los Jets no son el equipo que su marca indica, ni el que su coach cree que son, eso está claro.
De la misma forma me queda claro que la prominente barriga de Ryan podría aumentar un par de tallas luego de su nueva dieta, ensalada de sus propias palabras.
Hace un par de años, cuando fue presentado al frente del equipo, dijo con toda la confianza que le caracteriza: “Llego a los Jets para patearle el trasero a Bill Belichick”.
Ya mero. Primero que se saque la punta de la bota de Belichick de su propio posterior.
Y mientras los Jets han construido un castillo de arena. El señor Belichick aumenta su legado, esta vez sin la necesidad de micrófonos, cámaras o robo de señales. Los Patriotas son claramente el mejor equipo de la NFL, con triunfos sobre Jets, Potros, Pittsburgh y Baltimore al tiempo que tiene marca de 7-1 desde que mandó a Moss al destierro (quien por cierto tiene registro de 1-7 desde el exilio).
Aficionados Jets, prepárense para un aterrizaje de emergencia, a menos que saquen la cara cuando se les viene la peor parte de su calendario.
Y ahora sí, a la semana 14. (¡¡¡Se nos va el año!!!)
Indianápolis (6-6) en Tennessee (5-7): Peyton Manning sigue con su mejor imitación Brett Favre, regalando balones a diestra y siniestra. Sí, es raro ver sufrir de tal forma a Manning, pero eso no sucedería si los Potros tuvieran siquiera un esbozo de ataque terrestre y un poco más de salud. Para fortuna de los Colts, Tennessee está peor que ellos, no tienen quarterback, la sombra de Peter Pan es más peligrosa que Randy Moss y Chris Johnson es el fantasma de las navidades pasadas. Eddie George en la semana calificó a los Titanes como un equipo perdido, sin motivación, sin hue…sos. Y esa es la esperanza de los Potros para salvar su temporada. Sobra decir que también es mi esperanza. Potros por 7.
Nueva Inglaterra (10-2) en Chicago (9-3): Los cariñosos han sido cualquier cosa menos eso con sus rivales, la defensiva muerde, han eliminado las jugadas grandes de sus contrincantes y son capaces de llegarle a cualquier quarterback. En ataque, Jay Cutler se ha visto menos mal conforme avanza el calendario y si no arranca una página del libro de Mark Sanchez, debe ser capaz de poner puntos en la frente de los Pats. Por su parte, si Brady mantiene su nivel de la campaña ante la defensa de los Osos, olvidémonos del debate y vayamos a entregarle el MVP de una vez. Es un juego en el frío y esos no se ganan sin correr. Los Bears sí pueden y los Pats no (no mucho, al menos). Chicago por 2.
Kansas City (8-4) en San Diego (6-6): Lo primero que hay que tomar en cuenta es que Matt Cassel está en el Monte de Piedad empeñando su apéndice por lo que está fuera para este cotejo y Brodie Croyle estará bajo las luminarias. Sin embargo, estas no necesariamente son malas noticias considerando la presencia de Thomas Jones y Jamaal Charles en el backfield de los Chiefs. De hecho son buenas noticias si alguien vio como Oakland despedazó por tierra a los Bolts. Pero nuevamente, este es un duelo de intangibles. Los Jefes están donde están porque no han cometido errores, Cassel siendo el responsable de solo cuatro intercepciones, y con Croyle no existe la misma garantía, sin importar lo poco que tenga que lanzar el balón. Los de la Merced ganan o se despiden, así que la urgencia mata todo. San Diego por 5.
Filadelfia (8-4) en Dallas (4-8): El récord entre ambos no quiere decir absolutamente nada. Los Vaqueros están muy lejos de ser el equipo que empezó la campaña con 1-7. Más importante aún, Dallas se ha tomado muy en serio su papel de aguafiestas como lo dejó en claro ante Potros y Gigantes y lo hubiera hecho ante los Santos de no ser por las manos de niña de Roy Williams. Michael Sick y las Águilas deben estar preparados. Fily va a anotar, pero no tan fácil. Dallas cojea mucho en su defensiva secundaria y eso le abre la puerta a DeSean Jackson, así que todo dependa de que el mataperros tenga tiempo. Por otro lado, la defensa de Filadelfia tendrá que hacer un buen trabajo para contener al joven prospecto, el muchachito Jon Kitna, que tiene un futuro prometedor en la NFL. El encuentro está más parejo de lo que dice su marca. Pero Filadelfia debe desquitarse de la eliminación de los pasados playoffs. Eagles por 8.
¡Arre! A las breves.
Cleveland (5-7) en Buffalo (2-10): A los Bills se les terminó la confianza tras una derrota como la que sufrieron ante los Vikes la semana pasada. No más juegos apretados. Peyton Hillis se encarga de eso con 3 TD. Brownies por 9.
Green Bay (8-4) en Detroit (2-10): Esos leones ven amarillo y verde y se vuelven más mansos, por no decir más mensos, que el gato Silvestre. Las cabezotas de queso por 11.
NY Gigantes (8-4) en Minnesota (5-7): Leslie Frazer, como buen coach defensivo, sabe que debe frenar la carrera. Si lo consigue, y tiene el material para hacerlo, le dejará el juego al brazo de Manning. Y ese apellido, hoy por hoy, no es garantía en la NFL. Vikes por 4.
Cincinnati (2-10) en Pittsburgh (9-3): Los gatos siempre se le salen del trapo a Pittsburgh, pero no lo suficiente para terminar con la racha de 9 derrotas en fila. Ben y su nueva nariz por 3.
Tampa Bay (7-5) en Washington (5-7): Este es de esos juegos en los que no quiero que me pidan explicaciones, porque no las tengo. Solo cierren los ojos y déjense caer. Skins por 1.
Atlanta (10-2) en Carolina (1-11): Matt Ryan no tendrá que hacer magia de último cuarto, como nos tiene acostumbrados esta campaña. Es más, no debería ni de jugar el último cuarto. Falcons por 14.
Oakland (6-6) en Jacksonville (7-5): Es más fácil que crea en Santa Claus, los Reyes Magos y en que me van a dar un aumento este año, que creerle a los Jaguares. Los ya no tan Malosos por 6.
San Luis (6-6) en Nueva Orleáns (9-3): Sam Bradford, la promesa, ante Drew Brees, la realidad. Y como los políticos me enseñaron a no confiar en las promesas. Los campeones por 13.
Seattle (6-6) en San Francisco (4-8): Por el puro morbo de ver a un equipo con marca perdedora en playoffs, voy con Alex Smith y el deportivo San Pancho por 4.
Miami (6-6) en NY Jets (9-3): Miami no tiene marca ganadora, tiene un quarterback errático y no se compromete a su única fortaleza, el juego terrestre. En otras palabras, es de esos rivales a los que sí le ganan los Jets, por 6.
Broncos (3-9) en Arizona (3-9): Solo por Jason Garrett y Leslie Frazer, estoy más inclinado al equipo con el coach interino que al equipo que juega con su tercer QB, John Skelton. Troncos por 7.
Baltimore (8-4) en Houston (5-7): Baltimore no necesita romperle la nariz a Schaub ni conmocionar a Andre Johnson para ganar este juego, la defensa de Houston ya viene con suficientes defectos. Ravens por 8.
La semana pasada: 13-3
En la temporada: 120- 72
