Por: León Felipe Girón
Michael Vick está haciendo con sus rivales este año lo mismo que solía hacer con sus pitbulls. Maltratarlos, humillarlos y castigarlos.
En otras palabras, todo aquel que no ha dado el ancho, ha sucumbido a manos de Michael Vick, solo que a diferencia de los perros no son azotados o electrocutados, son castigados con su brazo y piernas.
Pero no importa lo que haga esta temporada, no importa si es MVP, nunca dejará de ser un exconvicto, un asesino de perros y un signo de interrogación.
Destrozando la liga en su último año de contrato, llegó la hora de la apuesta para Filadelfia. ¿Etiquetarlo como jugador franquicia o darle un contrato multianual?
La segunda opción parecería la más congruente para un equipo vertical como las Águilas, pero también la de mayor riesgo. Vick está a una pelea en un bar de no volver a vestir un uniforme de la NFL.
Mi apuesta sería que le pegan la etiqueta de jugador franquicia, pero a los gringos les gustan las historias de redención y le darán un multianual, con todos los riesgos que esto conlleva.
No sé si se atreva a cometer una nueva estupidez que le cueste su carrera y millones de dólares… pero bueno, ya lo hizo una vez.
Y después de hablar de la crueldad a los animales, y no hablo de los perros, sino de su exdueño, ahora hay que hablar de la semana 11.
Chicago (6-3) en Miami (5-4): Chad Pennington entró al quite ante la baja de juego de Chad Henne y eso duró tres jugadas. Henne duró un poco más antes de lesionarse, ahora es el turno de Tyler Thigpen, la joya de Coastal Carolina. Uno pensaría en Thigpen como campista canadiense para los Osos, pero yo pienso que el tercer quarterback de Miami es suficiente para destazar a unos osos sin garras. Y no es tanto por lo que haga Thigpen, sino por lo que Cameron Wake le puede hacer a Jay Cutler. Algo es cierto, Miami no le va a regalar el juego a Chicago como lo hicieron los Favres. Charales por 6.
Houston (4-5) en NY Jets (7-2): Peter King, de Sports Illustrated, describió en la semana a Mark Sanchez como un quarterback ya maduro, que se ha graduado de la NFL luego de sus dos triunfos de visita en tiempo extra. Si King tiene razón, ante la endeble secundaria de Houston, Sanchez deberá tener su fiesta de graduación. El ataque de Houston no ha sido el mismo de las primeras semanas y ante una defensa como la de los Jets, no me sorprendería que luciera como el de las Panteras de Carolina. En fin, con o sin Sanchez, los J-E-T-S deben dominar por 7 a los Texans.
Indianápolis (6-3) en Nueva Inglaterra (7-2): Juego de trampa. Los Patriotas se vieron muy bien hace una semana y los Potros tuvieron que batallar ante un rival inferior. Pero hay que tomar en cuenta que Manning, a diferencia de Ben Roethlisberger, sí sabe leer disparos, su línea es sólida y se deshace rápido del balón. La combinación perfecta ante una joven defensiva. Sí, Brady va a poner sus puntos, pero también será mucho más acosado por Dwight Freeney y Robert Mathis que lo que fue presionado por toda la defensa de Pittsburgh. Colts por 2.
NY Gigantes (6-3) en Filadelfia (6-3): A los Gigantes los golpearon más duro que a Antonio Margarito. Al menos Margarito sabía de donde vinieron los golpes. Nueva York fue sorprendido por completo por unos Vaqueros que empezaron a mostrar lo que realmente pueden ser, solo que demasiado tarde. Vamos, hasta Jon Kitna se vio bien. Ese juego o derrumba a los Gigantes o los prende para enfrentar a otro rival divisional, uno que ya demostró que no soportará faltas de respeto. Creo que los G-Men van a tener una noche de perros. Vick y sus huestes por 4.
Y ahora las breves de lo que parece será una de las mejores semanas de la campaña.
Buffalo (1-8) en Cincinnati (2-7): Terrell Owens se desquitará de su exequipo. Claro que eso no tiene chiste cuando tu exequipo es Buffalo. Pero aún así, Carson Palmer seguirá para atrás. Bongos por 6.
Detroit (2-7) en Dallas (2-7): Jason Garrett duplicará en dos semanas los triunfos que Wade Phillps consiguió en ocho. No habrá alegría en la villa de Santa esta Navidad. Boys por 10.
Washington (4-5) en Tennessee (5-4): Las dudas sobre la extensión a McNabb solo crecerán tras una derrota ante un equipo que está desesperado por mantenerse en contienda. Titans por 10.
Arizona (3-6) en Kansas City (5-4): Los Cardenales no vuelan ni por línea aérea. Los Jefes los van a desplumar y lucir en el penacho. Chiefs por 7.
Green Bay (6-3) en Minnesota (3-6): Lo que es el karma. Favre abandonó a los Packers y ahora, prácticamente, Green Bay terminará con la temporada y la carrera de Favre. Cheeseheads por 11.
Oakland (5-4) en Pittsburgh (6-3): Pittsburgh no es tan malo como se vio el domingo pasado, y ciertamente Jason Campbell no es Tom Brady, y menos cuando no cuenta con el balance del juego terrestre. Steelers por 3.
Baltimore (6-3) en Carolina (1-8): ¿Es posible que un equipo acabe con puntos negativos? Porque Carolina corre ese riesgo ante Baltimore. Ravens por 16.
Cleveland (3-6) en Jacksonville (5-4): Colt McCoy cada vez luce más cómodo con la velocidad del juego en la NFL y luce como un auténtico líder. En cambio, Jacksonville no puede ganar con jugadas fortuitas todas las semanas. Brownies por 6.
Atlanta (7-2) en San Luis (4-5): Sam Bradford tiene mucho de Matt Ryan en él. Ahora puede ver desde la primera fila como es que Ryan maneja los juegos. Halcones por 11.
Seattle (5-4) en Nueva Orleáns (6-3): El campeón entra a la recta final de la campaña, saliendo de un descanso y ante un rival a modo para agarrar vuelo rumbo a playoffs. Aints por 13.
Tampa Bay (6-3) en San Francisco (3-6): Este tiene todos los ingredientes del UPSET de la semana. Pero como la receta es secreta, no revelaré los ingredientes. Niners por 2.
Denver (3-6) en San Diego (4-5): Los Broncos, obviamente no son el equipo que vimos la semana pasada. Se parecen más al que veremos el lunes, cuando caigan por 10 ante los Bolts.
La semana pasada: 7-7
En la temporada: 87-57
