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Por: León Felipe Girón
Recapitulando lo que nos dejó la ronda de comodines tenemos mucho trabajo por delante. Empezamos con el tiroteo (¿políticamente incorrecto?) en el desierto. Kurt Warner escribió lo que tal vez sea su argumento final hacia el Salón de la Fama y Aaron Rodgers salió de la sombra de Brett Favre en un encuentro clásico.
En realidad, el juego se esperaba así, lo único que sorprendió es que haya terminado con una jugada defensiva, luego de que se tomaran más de 60 minutos libres y con goce de sueldo.
También aprendimos que Mark Sanchez no es tan malo, ¿o será que Marty Schottenheimer es un genio? Lo que es un hecho es que el mexicano (ejem, ejem) no se vio nada mal, estuvo preciso, contundente y tomando buenas decisiones. Lo demás estaba más que escrito, defensiva y ataque terrestre fueron más que suficientes para fulminar a un equipo que entró a playoffs arrastrándose.
Aprendimos que la defensa de los Baltimore no andaba muerta, andaba de parranda. Que Terrell Suggs no le está robando a los dueños un centavo de la jugosa extensión que firmó el verano pasado. También, nos dejó claro ese encuentro que no es Belichick, es el talento alrededor. Que si bien había encontrado sustitutos, primero a Crennel, luego a Mangini y más tarde a Josh McDaniels, la cadena no parece continuar. Wes Welker probó ser fundamental en el esquema de un equipo que se vio sin contundencia e imaginación. Ojalá y sea el fin de una “era” marcada por la polémica y la soberbia.
Y para terminar, aprendimos que la cadena alimenticia sirve para bendita sea la cosa, pues vimos en Arlington como las cebras se comían a las Águilas…
Y para ya irnos de lleno con lo que cuenta. Vámonos con los divisionales.
Arizona en Nueva Orleáns: Copia al carbón de lo que sucedió en el desierto. Dos ofensivas de alto octanaje quemando combustible toda marcha. Santos y Cardenales tienen un arsenal envidiable en ofensiva y dos genios detrás del centro.
Capaces de anotar casi a placer, el duelo, una vez más se definirá por las pocas o muchas jugadas que puedan hacer en defensiva, especialmente dos de los mejores safetys de la NFL como lo son Adrian Wilson y Darren Sharper.
¿Podrá Wilson jugar cerca de la línea como tanto le gusta, invitando a Brees a que los mate con el pase profundo?
¿Sharper tendrá que escoger su veneno. Sobremarcar a Fitz o a Boldin?
Tan similares y tan diferentes. Santos llega con hambre, hambre de respeto, de salir del pozo de infamia que ha marcado su vida en la NFL. Arizona, como el equipo con la experiencia, con las ganas de demostrar que lo sucedido hace un año no fue producto de la casualidad.
Juegos como el que pasó Arizona la semana pasada desgastan más mental que físicamente y para la maldita suerte de Arizona se encuentran con un rival similar menos de una semana después. Es demasiado paquete para el que sea. Santos 42-32 Arizona
Baltimore en Indianápolis: Los Cuervos le dieron el tiro de gracia a la dinastía forjada con mentiras que se vivió en el área de Boston. Lo hicieron con contundencia, con un mensaje implícito de que la tan laureada defensiva que se convirtió en una burla, ha revivido. Hicieron ver a Tom Brady, “El mejor quarterback en la historia de postemporada” (no se como me aguanté la risa), como uno más del montón. Como premio a tan valiosa actuación, Baltimore va contra tal vez el mejor equipo de la NFL.
Si Baltimore pretende siquiera hacer de éste un juego apretado, necesitará mucho, mucho más que solo cuatro pases completos de Joe Flacco (Kurt Warner lanzó cinco touchdowns y Mr Flacco apenas completó cuatro pases, que burla).
Necesitarán no solo de Flacco, necesitarán hacer lo imposible, presionar a Manning, no permitirle entrar en ritmo, porque de lo contrario, no importa que tan bien corra Ray Rice, no importará si los equipos especiales rompen una. Si Manning echa raíces en la bolsa de protección, los Cuervos serán desplumados.
Y como no creo que le puedan poner presión a Manning, creo que el vuelo de los Cuervos será pisoteado, aunque no muy feo. De hecho, bastante apretadito. Potros 23-16 Cuervos.
Dallas en Minnesota: Creo que Dallas puede ganarlo todo, el juego, la conferencia, el Super Bowl, la Serie Mundial y el Torneo Bicentenario 2010. Creo que Tony Romo puede ser el MVP, el Nobel, el Pullitzer y ganador del Oscar. Ojo. NO ESTOY DE NINGUNA MANERA INTENTANDO SALAR A LOS VAQUEROS (guiño, guiño).
Durante la semana después del acuchillamiento a las Águilas, perdón, quise decir contundente triunfo, recibí no solo burlas, comentarios y usuales amenazas a las que ya estoy acostumbrado. Sino que a eso, se le agregó uno que otro intento de soborno por parte de los fieles Vaqueros para que no fuera con ellos esta semana.
Lamento informarles que no es que sea muy exigente, sino que los aficionados de los Vaqueros son muy tacaños.
El duelo será uno clásico. Viejo errático vs joven errático que creció admirando a viejo errático. Favre y Romo tendrán en sus manos, mejor dicho en sus brazos, el corazón de todos sus aficionados. El joven no ha cometido muchos errores hacia el final de la campaña. El viejo tuvo su mejor año en el rubro de intercepciones, del cual es líder histórico en la NFL.
La defensiva de Dallas está jugando mejor que nunca y eso solo puede significar problemas para el General. Están haciendo jugadas, creando caos en el backfield, no dando tiempo a que se generen trayectorias largas, acosando, leyendo, golpeando. Haciendo todo lo que una defensa hace para llevar a su equipo al triunfo. ¿Qué importa si Dallas no ha ganado fuera de casa en postemporada desde 1992?
Minnesota necesita una saludable dosis de AP para pretender ganar, y como sabemos que Favre no lo va a permitir, las esperanzas moradas están sentenciadas. Vaqueros 32-20 Minnesota
NY Jets en San Diego: Por más extraño que parezca, enfrentar a San Diego es lo mejor que le pudo haber pasado a Mark Sanchez… Así ya no tiene que regresar al frío de Nueva York, después del juego solo tiene que manejar una horita para llegar a casa… y pasar el resto del invierno y la primavera en la cálida California.
Hasta el momento, ese es el mejor panorama para el pasador californiano, porque San Diego, a diferencia de Cincinnati, no llegó arrastrándose a playoffs, todo lo contrario, llegó con 11 triunfos en fila. Con un juego redondo, con uno de los ataques más temibles y completos.
Aficionados de los Jets apuntan a Darrelle Revis como la llave al triunfo sorpresivo. Y a menos que Revis pueda clonarse en tres de la misma calidad, los Jets están perdidos. Así de vasto es un arsenal que incluye a Vincent Jackson, Antonio Gates y Malcolm Floyd.
La defensa de San Diego tiene que concentrar sus esfuerzos en el ataque terrestre, y aunque el de los Jets ha probado ser prácticamente indefendible, limitarlo en lo posible y tomar la ventaja en la pizarra pondrá el juego en las manos de Sanchez. Punto, set y partido. San Diego 28-10 NY Jets
En la temporada: 168-90
En playoffs: 3-1