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08 de abril de 2013 • 05:59 PM

Autoridades garantizan entregar estadio de Brasilia a tiempo

El tiempo se encuentra encima del Comité Organizador, que trabajan a marchas forzadas para tener las sedes de la Copa Condeferaciones, y la Cipa del Mundo, a tiempo para albergar la competencia

El gobernador de Brasilia, Agnelo Queiroz garantizó tener el inmueble a tiempo.
Foto: AFP
 

El gobernador de Brasilia, Agnelo Queiroz, garantizó hoy que el estadio Nacional Mané Garricha, sede de la apertura de la Copa Confederaciones, se inaugurará el próximo 21 de abril, cuando se cumplirán 53 años de la fundación de la ciudad.

"Será un estadio para los próximos cien años y se usará en eventos deportivos, pero también para actos culturales y religiosos", dijo Queiroz a corresponsales extranjeros en las obras del coliseo, que además recibirá siete partidos del Mundial de 2014.

Tres días antes de la ceremonia oficial de inauguración del 21 de abril, los responsables de las obras tienen previsto comenzar a tender el césped, que será usado por primera vez el día 18 de mayo, para la final del campeonato regional del Distrito Federal.

Ese encuentro, la primera de las pruebas oficiales de cara a la Copa Confederaciones, será con público reducido, pero la capacidad total del estadio, que será de 72.000 personas, será habilitada para el 25 de mayo, cuando el Santos y el Flamengo disputarán en el Mané Garrincha un partido del Campeonato Brasileño.

Queiroz explicó que las obras del estadio, cuyo coste calculó en "un poco más de 1.000 millones de reales (500 millones de dólares)", han sido concluidas totalmente en su parte estructural y que ahora se dan los últimos "retoques".

Uno de los asuntos pendientes en el interior del estadio es la instalación de las sillas, trabajo en el cual avanzaban hoy cientos de obreros que, según los cálculos de los responsables de las obras, colocan 3.000 asientos por día.

Se trabaja a marchas forzadas para tener la sede a tiempo
Foto: AFP

Mucho menos adelantadas están las obras exteriores, entre las cuales se incluye un estacionamiento para 7.848 automóviles, que según Queiroz serán concluidas en diversas fases.

Parte de esas obras estarán listas para el 15 de junio próximo, cuando las selecciones de Brasil y Japón disputarán en ese estadio el partido inaugural de la Copa Confederaciones, mientras que otras instalaciones del entorno del estadio serán concluidas antes de fin de año.

Queiroz destacó que toda la energía que consumirá el estadio será generada en su propia estructura mediante una subestación alimentada con paneles solares y receptores de agua de lluvia, cuya capacidad será de 3,2 millones de kilovatios anuales.

El estadio Nacional de Brasilia albergará el inicio de la Copa Confederaciones.
Foto: AFP

Esa energía superará las necesidades el estadio, por lo que la idea es que, en un futuro, la subestación del Mané Garrincha sea conectada a la red eléctrica de la ciudad a fin de aumentar la oferta de electricidad.

El gobernador negó que haya tenido algún contacto con la FIFA para analizar la posibilidad de que Brasilia sea también sede de la inauguración del Mundial en 2014, en virtud de serios atrasos que hay en las obras del estadio que el club Corinthians construye en Sao Paulo.

"La parte que nos corresponde ha sido hecha y el estadio (de Brasilia) estará listo", afirmó Queiroz, quien afirmó que confía en que "todas" las obras estarán a tiempo en las doce ciudades que serán sedes del Mundial.

Una vez inaugurado, el estadio de Brasilia será el cuarto de los doce del Mundial de 2014 ya concluido.

Hasta ahora, han sido entregados los estadios Castelão, de Fortaleza, y Mineirão, de Belo Horizonte, y este mismo mes se prevé que será inaugurado el nuevo Maracaná, de Río de Janeiro, que será la sede de las finales de la Copa Confederaciones y del Mundial.

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