Copa Confederaciones

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27 de marzo de 2013 • 06:03 PM

Los estadios, un verdadero dolor de cabeza para Brasil 2014

Este martes, el Estadio Engenhão fue clausurado por presentar graves fallas en su estructura. Este no es el primer estadio en Brasil, sede de la Confederaciones y el Mundial 2014, en presentar problemas.

El estadio Olímpico de Río ha sido clausurado hasta que las fallas sean arregladas.
Foto: AP

La clausura del Estadio Engenhão - que recibe los partidos de Botafogo, Flamengo y Fluminense, además de ser la sede del atletismo para los Juegos Olímpicos de 2016 - fue un capítulo más en una reciente seguidilla de eventualidades en algunos estadios de Brasil. El recinto deportivo fue cerrado por tiempo indefinido por presentar, de acuerdo a la alcaldía de Río de Janeiro, fallas estructurales en el techo cobertura, y aumentó la lista de problemas de los estadios del país sede de la Copa Confederaciones y el Mundial 2014.

El alcalde de Río, Eduardo Paes, anunció el cierre del estadio, inaugurado en 2007, después de recibir un informe que señala fallos estructurales en la cobertura. La decisión del cierre se fundamentó en un informe de la constructora Odebrecht, que a su vez pidió la opinión de una empresa alemana que no fue citada.

El Engenhão es el principal estadio de la ciudad, mientras el Maracaná está en obras por el Mundial de 2014, por lo que se ha convertido en la casa de tres de los principales equipos de la ciudad, el Flamengo, el Botafogo y el Fluminense, que está jugando la Copa Libertadores.
El Comité Organizador de los Juegos de Río de Janeiro 2016 manifestó este mismo miércoles su "plena confianza" en que se reparen a tiempo los graves fallos estructurales que han obligado a clausurar el estadio olímpico João Havelange. Recuerde otras dificultades enfrentadas por estadios relativamente nuevos en Brasil.

Independencia: 6 mil puntos ciegos

Reinaugurado el 25 de abril de 2012, el tradicional Estadio Independencia, en Belo Horizonte, tuvo el problema de 6 mil asientos con visibilidad comprometida - los llamados "puntos ciegos". El problema en la casa del América-MG, con capacidad para 25 mil personas, fueron estructuras metálicas instaladas en las tribunas que obstruían la vista de los seguidores sentados. Propuestas para solucionar el problema fueron vetadas por falta de seguridad o inviabilidad estructural. 

Castelão: confusión con ingresos

El Castelão, en Fortaleza.
Foto: Getty Images

Primer estadio de la Copa de 2014 en estar listo, el nuevo Castelão fue reabierto el 27 de enero de 2013 - pero los asistentes encontraron problemas antes de la inauguración. La compra de ingresos para la doble jornada de la Copa del Nordeste estuvo muy desorganizada y con informaciones confusas, causando filas e irritación en las personas que fueron a buscar sus entradas para los juegos de Ceará y Fortaleza. Ya en el día de los juegos, el problema fue el complicado acceso al estadio por cuenta de obras en la avenida adyacente.

Arena Gremio: "avalancha" derrumba protección y hiere a ocho espectadores

En el estreno de la Arena Gremio en partidos oficiales, la tradicional "avalancha" de la hinchada tricolor casi resultó en tragedia. Después de un gol de Elano contra la LDUQ, en partido de fase preliminar de Libertadores, los gremistas hicieron su celebración característica y acabaron derrumbando la barra de protección de la tribuna, causando la caída de algunos hinchas a la fosa del estadio y dejando ocho heridos. La "avalancha” fue definitivamente prohibida em la Arena después del episodio.

La barrera de protección en la Arena Gremio cedió y ocho personas resultaron heridas.
Foto: AFP

Mineirão: falta de agua y bares cerrados

La reapertura del Mineirão, en un clásico entre Cruzeiro y Atlético-MG el 4 de febrero de 2013, também estuvo llena de problemas. El agua del estadio se acabó en el  mediotiempo, y los bares cerrados dejaron a los hinchas con hambre y sed. En la tribuna, la división entre sectores no se dio y personas que pagaron valores diferentes por sus ingresos asistieron al juego en otros lugares. La limpieza también dejó que desear. Sede de la Copa Confederaciones, el Mineirão recibió inspecciones de la FIFA posteriormente, que minimizó los problemas y confió en las mejoras en el estadio. 

Terra/EFE