
No hay duda de que las derrotas a veces trascienden el simple hecho de perder y se convierten en el reflejo de una situación crítica al interior de un equipo.
En el caso del Barcelona, que venía de una racha victoriosa tanto en la Champions League como en la Liga Española, sufrió dos fuertes decepciones en menos de una semana, cuando casi le entregó la Liga al Real Madrid tras perder 2-1 en el Clásico como local en el Camp Nou, para luego salir de la Champions en semifinales a manos del Chelsea con un global de 2-3.
Sin embargo, después de recibir la triste noticia de que Josep Guardiola no seguiría en el banquillo del equipo, ‘renació como el ave fénix’ y goleó 7-0 al Rayo Vallecano en la Liga, aplazando la obtención de la Liga para el Madrid.
Entonces, ¿será que esos traspiés son un bache normal de los que suceden en el fútbol o son el inicio de una crisis que se avecina en el cuadro catalán?
Al parecer, son sólo el reflejo normal del cansancio después de una temporada llena de esfuerzo, en la que tal vez no se midieron las consecuencias y estos excesos le costaron caro al final de la misma.
Además, todavía tiene la opción de celebrar un título, el de la Copa de Rey, e incluso tiene posibilidades de alcanzar al Real Madrid y quedarse con la Liga, por lo que no es una temporada perdida.
Sin embargo, también existe la posibilidad de que sean las primeras señales, no de una crisis, sino de un proceso de renovación, marcado por la salida de Guardiola y la llegada de Tito Vilanova al banco blaugrana.
De ser así, la aplastante victoria sobre Rayo Vallecano sería más una reacción visceral para despedir con honores a un entrañable miembro del equipo, en vez de significar una señal de que todavía no se han rendido esta temporada.
En síntesis, la verdadera situación del Barcelona se conocerá después de que se definan la Liga y la Copa del Rey, por lo que sólo queda esperar a que salga pronto de este bache y siga brillando con todo su potencial.
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- No hay duda de que las derrotas a veces trascienden el simple hecho de perder y se convierten en el reflejo de una situación crítica al interior de un equipo. Foto: AP
- En el caso del Barcelona, que venía de una racha victoriosa tanto en la Champions League como en la Liga Española, sufrió dos fuertes decepciones en menos de una semana, cuando casi le entregó la Liga al Real Madrid tras perder 2-1 en el Clásico como local en el Camp Nou, para luego salir de la Champions en semifinales a manos del Chelsea con un global de 2-3. Foto: AP
- Sin embargo, después de recibir la triste noticia de que Josep Guardiola no seguiría en el banquillo del equipo, ‘renació como el ave fénix’ y goleó 7-0 al Rayo Vallecano en la Liga, aplazando la obtención de la Liga para el Madrid. Foto: AP
- Entonces, ¿será que esos traspiés son un bache normal de los que suceden en el fútbol o son el inicio de una crisis que se avecina en el cuadro catalán? Foto: AP
- Al parecer, son sólo el reflejo normal del cansancio después de una temporada llena de esfuerzo, en la que tal vez no se midieron las consecuencias y estos excesos le costaron caro al final de la misma. Foto: AP
- Además, todavía tiene la opción de celebrar un título, el de la Copa de Rey, e incluso tiene posibilidades de alcanzar al Real Madrid y quedarse con la Liga, por lo que no es una temporada perdida. Foto: AP
- Sin embargo, también existe la posibilidad de que sean las primeras señales, no de una crisis, sino de un proceso de renovación, marcado por la salida de Guardiola y la llegada de Tito Vilanova al banco blaugrana. Foto: AP
- De ser así, la aplastante victoria sobre Rayo Vallecano sería más una reacción visceral para despedir con honores a un entrañable miembro del equipo, en vez de significar una señal de que todavía no se han rendido esta temporada. Foto: AP
- En síntesis, la verdadera situación del Barcelona se conocerá después de que se definan la Liga y la Copa del Rey, por lo que sólo queda esperar a que salga pronto de este bache y siga brillando con todo su potencial. Foto: AP

