Al boxeador Joe Ramírez no le fue difícil tomar la decisión de cuál país representar en los Juegos Olímpicos de Londres-2012 cuando tuvo que escoger entre el México de sus abuelos y padres, y de sus queridas Chivas de Guadalajara, y el Estados Unidos que le vio nacer.
"Ni lo dudé. Soy de esa nueva generación de muchachos que se sienten de los dos lados, pero pertenecemos al país donde nacimos", expresó Ramírez en conversación con la AFP.
"Quiero que mis triunfos estimulen a los hispanos en Estados Unidos, hacer algo por ellos y demostrarles que podemos estar en las dos páginas y ser biculturales y americanos", declaró el estudiante de Administración de Empresa en la Universidad Estatal de Fresno, en California.
Joe Ramírez, como le llaman sus compañeros de equipo, pasó el sofocón del debut al derrotar 21-20 al más experimentado francés Rachid Azzedine, en pelea de los pesos ligeros, para clasificarse a octavos de final.
"Entré algo nervioso siendo mi primera pelea olímpica. No sabía nada de él, tampoco había vídeos suyos en Youtube", declaró el púgil de Avenal, pequeño poblado del centro de California cuyos habitantes son principalmente inmigrantes mexicanos.
Pese a lo cerrado del pleito, el californiano no tiene dudas de que lo ganó en buena lid.
"No tengo dudas de que gané la pelea, Quizá fue un poco áspera, un poco tensa, y estuve algo nervioso. La puntuación fue la que fue, pero debí haber ganado por dos puntos o más", manifestó.
Ramírez es entrenado desde los ocho años por su padrastro Armando Mancini, quien le acompañó en la esquina en su debut olímpico el domingo.
"El fue el que me puso los guantes a los ocho años, porque yo era muy intranquilo y necesitaba quemar energía. Había probado con el fútbol, pero el boxeo me gustaba más porque tenía más acciones individuales", declaró.
El padre de Ramírez es de Michoacán y la madre de Mexicali (Baja California), y según afirma, "ambos se sintieron orgullosos de tener un hijo que represente a Estados Unidos".
Como hijo de inmigrantes, el chico de California no tuvo una vida facil, y desde los 16 años tuvo que realizar trabajos de medio tiempo para contribuir a la economía de su hogar.
"Trabajé desde los 16 y hasta los 20 en un Starbucks (cadena de cafeterías), hasta que me gané una beca por mis buenos resultados en los estudios y fui a la Universidad de Fresno. El primero de la familia en lograrlo", declaró.
Seguidor entusiasta de las Chivas de Guadalajara de la Liga Mexicana de fútbol, dice tener el cuarto lleno de pósters de grandes jugadores de ese club, y del Barcelona de España.
"Después del boxeo, el fútbol es mi gran pasión", afirma.
Como tantos otros jóvenes que aspiran a mejores cosas, Joe Ramírez dice saltará al profesionalismo cuando termine su aventura olímpica, pero le gustaría más antes ganar la medalla de oro en su división.
"Quisiera poder hacer lo que hizo Oscar de la Hoya, ganar una medalla de oro olímpica para mi país, para los hispanos, porque ese es el mejor ejemplo de integración", subrayó.
