
Yo estaba muy emocionado de enfrentar a Manny Pacquiao. En su última pelea él había subido a peso pluma y totalmente destruyó a Marco Antonio Barrera de manera impresionante. Después de haber visto esa pelea, mi entrenador Nacho Beristain y yo entramamos más duro que nunca en el campamento para prepararme a defender mis títulos contra Pacquiao.
En el primer minuto de la pelea conseguí a Pacquiao fácilmente. Parecía muy tentativo y decidí que sería un buen momento para ser más agresivo, como un ataque sorpresa, y atrasarlo.
Pero debido a mi éxito tan temprano con mi ataque ofensivo agresivo me descuide y Pacquiao me atrapó dos veces con golpes que no vi. Su velocidad y su movimiento fueron extraordinarios.
Cada vez que me levantaba de esas dos derribas yo estaba aún más decidido de agarrarlo. Estaba impaciente y descuidado y eso fue un error porque él me tumbo una tercera vez, pero esta vez vi el golpe llegando pero yo no pude bloquearlo. Cuando fui abajo esa tercera vez en la primera ronda todo lo que podía pensar era en todo el trabajo que había metido para esta pelea y cómo no iba a permitir que se perdiera en la primera ronda.
Me levante y fui a mi rincón y no me sentía mal físicamente porque mi acondicionado estaba bueno.
En la esquina entre rondas Nacho me decía que todavía quedaban 11 rondas en esta pelea y si seguíamos la estrategia de campamento de entrenamiento yo me podía salir de ese hoyo profundo en que me había metido después de una sola ronda. "Gana una ronda a la vez. Lo puedes hacer. Esta es tu pelea para ganar. "Eres el mejor y más completo peleador, dijo Nacho.
Después de una difícil segunda ronda conseguí mis piernas y gane las siguientes 10 rondas. Lo ataque antes de que se pudiera establecer y me quede lejos de su mano izquierda. El no tenía ninguna otra arma además de su izquierda y no tuvo respuesta a mis contragolpes y movimiento.
Me levanté de tres derribes de primera ronda y le di una lección de boxeo para las finales 10 rondas. Gané la pelea sin duda en mi mente y estoy seguro que sin duda cualquiera en la de Pacquiao".
- La Arena Ciudad de México abrió sus puertas para la presentación de los boxeadores, Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, que convocaron un lleno de asistencia en el inmueble, con motivo de su cuarta pelea que llevarán a cabo el próximo 8 diciembre. Foto: Mexsport
- En el evento, ambos pugilistas estuvieron escoltados por bellas edecanes. Foto: Mexsport
- No faltó la foto cara a cara de los boxeadores que tienen cuentas pendientes por saldar. Foto: Mexsport
- Los boxeadores se vieron relajados y se dieron tiempo para saludar al público asistente en la Arena de la Ciudad de México. Foto: Mexsport
- Tanto el filipino como el mexicano prometen que para no dejar dudas, en la cuarta batalla habrá nocaut. Foto: Mexsport
- La silueta de Pacquiao, al momento de salir al escenario. Esto fue deleite para los aficionados que no dejaban de tomar fotos. Foto: Mexsport
- Una toma panorámica del evento que logró reunir a miles de fanáticos al boxeo. Foto: Mexsport
- Tocó el turno de Márquez de salir al escenario. De inmediato la afición estalló en júbilo por ver al 'Dinámita'. Foto: Mexsport
- "Quiero dar las gracias al público precioso por estar aquí, darle las gracias a mi familia, mi esposa, mis hijos, toda la gente que me ha apoyado, a mi equipo de trabajo, a Pacquiao y su equipo por aceptar esta pelea ya que la de noviembre pasado nos la robaron", dijo Márquez al momento de tomar el micrófono. Foto: Mexsport
- "Tengo que reconocer lo difícil que es Márquez, uno de los más duros, un gran guerrero, y estoy muy contento de verlo aquí en la Ciudad de México", aseguró Pacquiao en inglés. Luego con un mensaje en español expresó: "No era mi intención pelear contra otro boxeador mexicano, pero así son las cosas". Foto: Mexsport
