
En poco menos de una semana, la Fórmula 1 coronará en Interlagos a un nuevo monarca. Con la certeza de que la máxima categoría volverá a tener a un tricampeón luego de un largo período (Michael Schumacher alcanzó la marca en 2000, con Ferrari), todas las especulaciones giran en torno de cuáles son los posibles escenarios que terminarán de consagrar a Sebastian Vettel o Fernando Alonso.
Líder con 273 puntos, Vettel y su Red Bull le llevan 13 unidades de ventaja a Alonso y su Ferrari. De ese modo, surge la primera conclusión: el asturiano debe terminar sí o sí en el podio para tener alguna posibilidad. Paralelamente, si Vettel acaba la carrera del cuarto puesto para arriba, se quedará con el campeonato sin importar si Alonso alcanza la victoria.
Para repasar, el español será campeón en caso de ganar el GP de Brasil y que Vettel finalice quinto o más abajo en la grilla; acabar segundo y que Vettel sea octavo o peor; culminar tercero y que el alemán finalice décimo o sin puntuar.
"Vamos a pensar que todavía es posible. Ganaremos o perderemos, pero no nos vamos a rendir hasta la bandera a cuadros. Intentaré tomar la cita de Brasil con opciones de ganar el Mundial. Hemos estado delante todo el año, intentaremos tener una buena carrera y disfrutar del fin de semana en Brasil", sostuvo un Alonso lleno de esperanzas luego de la competencia en Estados Unidos.
El duelo entre Vettel y Alonso recuerda el final del campeonato de 2010, que significó el primer título para el germano. En aquel entonces, el piloto de Ferrari llegaba como líder con 15 puntos de ventaja sobre Sebastian, quien parecía tener escasas chances de desbancar a su rival. Sin embargo, la victoria de Vettel y un séptimo puesto del bicampeón modificaron la historia.


